En el conurbano, la victoria de Massa sacudió el mapa político
Varios de los intendentes que apostaron al FR ganaron el domingo, mientras que el Gobierno perdió en algunos distritos propios.-
LA PLATA.- Las elecciones del domingo sacudieron el mapa político del conurbano bonaerense. Entre sorpresas y cambios anunciados, la victoria general del Frente Renovador (FR), liderado por Sergio Massa, repercutió en las batallas locales que se libraron en algunos de los municipios más importantes de la mayor provincia. Si bien el kirchnerismo retuvo bastiones altamente poblados, como La Matanza y Lomas de Zamora (tierra de Martín Insaurralde), en otros distritos los intendentes apostaron a dar el salto al massismo y ganaron, convirtiéndose en referentes de la nueva fuerza.
Uno de los jefes comunales ex kirchneristas que resultaron victoriosos tras pasarse al espacio de Massa (quien también proviene del kirchnerismo y llegó a ser jefe del gabinete nacional) es Jesús Cariglino, de Malvinas Argentinas. En ese distrito, la victoria del Frente Renovador fue aplastante: llegó al 57% en la elección de diputados nacionales, contra el 22% del Frente para la Victoria (FPV).
En San Martín, en tanto, el triunfo se escribe con K, pero no de "kirchnerismo", sino de "Katopodis".Gabriel Katopodis, el intendente del distrito (que llegó al cargo en una lista kirchnerista y se pasó al FR), recibió un espaldarazo contundente el domingo, ya que en su territorio la lista del massismo superó por unos veinte puntos al Frente para la Victoria, tanto en la contienda por el Concejo Deliberante (donde su esposa, Nancy Cappelloni, encabezaba la lista) como en la elección de legisladores nacionales y provinciales.
Katopodis tuvo que reemplazar a buena parte de su gabinete cuando decenas de funcionarios renunciaron tras saber que se pasaba al massismo. En el Concejo Deliberante, el kirchnerismo le quitó la presidencia a Diego Perrela, fiel al intendente. Pero Katopodis cree que no se le complicará gobernar. "Hay doce concejales que nos apoyan: algunos vienen del kirchnerismo y otros, de sectores peronistas que ganaron en 2009. Y a partir de diciembre habrá algunos más", dijo a RMN.
Más moderado fue el triunfo de Darío Giustozzi en Almirante Brown, no sólo porque fue más ajustado en porcentajes (superó por cerca de diez puntos al FPV en ambos niveles), sino porque representa una caída notable respecto del 73% de sufragios que obtuvo en su reelección en 2011.
Otros jefes comunales massistas que vieron refrendado su poder territorial son Luis Acuña, de Hurlingham; Humberto Zúccaro, de Pilar, y Joaquín de la Torre, de San Miguel, todos distritos donde ganó el FR.
Entre los jefes comunales que se mantuvieron fieles al kirchnerismo, algunos salieron victoriosos y otros fueron derrotados. Entre los primeros figura Fernando Espinoza, gobernante del distrito más populoso del Gran Buenos Aires: La Matanza. Allí, el FPV obtuvo el 41% de los votos en todos los niveles y superó por casi 100.000 sufragios al massismo. Así, Espinoza ratificó que su lealtad es valiosa para el gobierno nacional. También en Avellaneda, Berazategui, Florencio Varela y Ezeiza, todos municipios con intendentes kirchneristas, el FPV alcanzó la victoria.
Entre los leales derrotados se encuentra el histórico intendente de Ituzaingó y presidente en la provincia de la Federación Argentina de Municipios (FAM), Alberto Descalzo, quien no logró que su lista venciera al FR y, de hecho, sufrió el efecto adverso del corte de boleta en el distrito, ya que el oficialismo obtuvo el 30% de los votos a legisladores nacionales y provinciales y sólo el 23% de los sufragios a concejales.
Otro de los intendentes kirchneristas que no pudieron garantizar el triunfo oficialista en sus distritos es Darío Díaz Pérez, de Lanús. Allí, el FPV perdió por escaso margen.
Un párrafo aparte merece la situación de Pablo Bruera, el intendente de esta ciudad. En los últimos años su alineamiento con el kirchnerismo estuvo en duda y fue, junto con Massa, uno de los ocho jefes comunales que embistieron contra el gobernador Daniel Scioli con el reclamo de hacerse cargo de la seguridad en sus distritos.
Pero la terrible inundación del 2 de abril, que cubrió la ciudad y mató a decenas de personas, destruyó toda posibilidad de que Bruera afianzara un perfil propio para estos comicios y lo obligó a quedarse en el FPV. No sólo eso: la lista encabezada por su hermano Gabriel debió competir con otra lista oficialista, la liderada por Florencia Saintout, que le arrebató, acaso, la porción de votos que podría haberlo dejado en primer lugar: un 9% del total.
Hay que apuntar también una derrota para Martín Sabbatella, funcionario nacional que dejó el distrito de Morón en manos de Lucas Ghi. La influencia del titular de la Afsca no pudo impedir un triunfo del massismo por entre ocho y diez puntos.

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